Reciclar RAEEs, ¿para qué?

RESIDUOS DE APARATOS ELÉCTRICOS Y ELECTRÓNICOS

El modelo de vida actual está haciendo aumentar la demanda y la producción de aparatos eléctricos y electrónicos de consumo diario (doméstico, en oficinas, profesional, etc.). Al ritmo actual, se prevé que la generación de residuos de estos aparatos se duplique en un futuro próximo. Tanto la producción de estos aparatos como la eliminación de sus residuos lleva asociada una problemática ambiental y sanitaria. El nuevo marco normativo de aplicación introduce la responsabilidad de los productores, reorganiza las funciones de los agentes implicados en la gestión de estos residuos y establece una recogida y un reciclaje obligatorios., con el objetivo de: 

Planta de RAEE

  • Prevenir la generación de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE) y la peligrosidad de los componentes.
  • Fomentar la reutilización de los aparatos y el reciclado y la valorización de sus residuos.
  • Determinar una gestión adecuada tratando de mejorar la eficacia de la protección ambiental.
  • Mejorar el comportamiento ambiental de todos los agentes que intervienen en el ciclo de vida de los RAEE.
  • Aproximar la legislación de los Estados miembros en materia de restricciones a la utilización de sustancias peligrosas en aparatos eléctricos y electrónicos.


En este marco, los productores, pueden cumplir con dicha responsabilidad de manera individual o agrupados en Sistemas Integrados de Gestión (SIG). Los SIG tienen como misión garantizar la recogida, el transporte y el tratamiento ambientalmente adecuado de estos residuos.

Qué entendemos por aparato eléctrico y electrónico

Son aparatos que necesitan para funcionar una corriente eléctrica o un campo electromagnético, con una tensión nominal de funcionamiento inferior a 1.000 V en corriente alterna y 1.500 V en corriente continua. Cuando un aparato de estas características deja de ser útil se convierte en un residuo que identificamos como RAEE (Residuo de Aparato Eléctrico o Electrónico), junto con sus materiales, componentes, consumibles y subconjuntos que los componen, procedentes tanto de hogares particulares como de usos profesionales. En el marco de este proyecto nos centraremos los RAEE de origen domiciliario o asimilable.

 

Tipos de RAEE

Trazabilidad RAEE

Se entiende como RAEE a todo Residuo de Aparato Eléctrico y Electrónico que podemos encontrar en el marco legislativo con el Real Decreto 208/2005 desde el 13 de Agosto del 2005, también conocido como Real Decreto RAEE. Y tal y como queda establecido en dicha norma podremos distinguir diez categorías de RAEE:

1- Grandes electrodomésticos.
2- Pequeños electrodomésticos.
3- Equipos de informática y telecomunicaciones.
4- Aparatos electrónicos de consumo.
5- Aparatos de alumbrado.
6- Herramientas eléctricas o electrónicas (excepto herramientas industriales fijas permanentemente, de gran envergadura e instaladas por profesionales).
7- Juguetes y equipos deportivos o de tiempo libre.
8- Aparatos médicos (excepto los productos implantados e infectados).
9- Instrumentos de vigilancia o control.
10- Máquinas expendedoras. 


Cómo se reciclan los RAEE’s

Para que el reciclaje sea posible, los RAEE deben ser recogidos selectivamente,y separados del restos de residuos. Los RAEE deben ser reciclados en plantas especializadas autorizadas. Allí se llevan a cabo los siguientes procesos:

  • DESCONTAMINACIÓN: se extraen componentes potencialmente peligrosos para el medio ambiente.

  • DESGUACE Y TRITURACIÓN: se procede a la separación de plásticos, metales y los distintos subproductos.


Para qué reciclar

Reciclar es una responsabilidad: Actualmente es imprescindible reducir el consumo de recursos naturales, agua y energía. 

Reciclar es una obligación: Así lo establece el Real Decreto 208/2005, que tiene como objetivo garantizar la correcta gestión ambiental de los RAEE. 

Reciclar genera beneficios ambientales: Reciclar genera beneficios ambientales incalculables, pero también tiene unos costes económicos derivados de la logística necesaria para su recogida, transporte, descontaminación y desguace. Por ello, la adquisición de cada aparato eléctrico o electrónico lleva asociado un coste adicional con el que se financiará su reciclaje. 

Desgüace

La mejor opción ambiental para los RAEE es, siempre que sea posible, la REPARACIÓN o la REUTILIZACIÓN de los aparatos, evitando así que se conviertan en residuo. Para ello se requiere una logística que permita conservar las características de los aparatos con un tipo de recogida, transporte, clasificación y almacenamiento correctos, para evitar deterioros que impedirían su reutilización. En segundo lugar está la opción de desmontarlos o triturarlos para su reciclaje. 

El reciclaje de los RAEE requiere un tratamiento previo adecuado y, si es posible, la sustitución de los materiales y sustancias peligrosos por otros menos contaminantes.

Si no se realiza un desmontaje adecuado, las sustancias peligrosas que contienen los AEE pueden contaminar los materiales recuperados.

Todos los aparatos deben ir identificados con el símbolo de un contenedor tachado para informar a los consumidores de que no se pueden arrojar a la basura.


SABÍAS QUE…

– Los productores Financian los costes de la gestión de los aparatos eléctricos y electrónicos que ellos fabrican cuando se convierten en residuos. Pueden hacerlo de forma individual o a través de un Sistema Integrado de Gestión (S.I.G.). 

– El distribuidor tiene como principal obligación recepcionar temporalmente el residuo, es decir, en aceptar la entrega de un producto viejo cuando vende uno nuevo de tipo equivalente o de igual función, sin coste para el último poseedor. El distribuidor los entregará luego al gestor designado por el productor que le abastece.

– Los RAEE de uso doméstico se pueden trasladar a un Punto limpio, o al distribuidor, que tiene la obligación de recogerlo sin coste alguno, siempre que el cliente le compre un aparato de similares funciones.

COSAS FÁCILES DE HACER

– No los tires a la basura:si quieres deshacerte de un aparato eléctrico o electrónico, llévalo al punto limpio o, cuando adquieras uno nuevo de características similares, a tu comercio.

Ruleta de reciclaje